Admítelo, formas parte del área de Recursos Humanos y debes hacer algo al respecto.
Le puedes llamar de la forma que quieras, ponerle los colores que te den la gana en las letras que identifican el área, incluso colocar una calcomanía amigable con la mascota o logo de la empresa para que la gente se sienta en confianza con tu equipo. Pero la realidad es clara: nadie quiere al Departamento de Recursos Humanos.
Somos calificados con los "useless" de la empresa; personal que no genera utilidades para el empresario y gente que no "responde" todas las solicitudes del colaborador.
Y es ahí que viene el reto para el área: vender a la empresa y retener al personal, sin olvidar controlar el presupuesto para no excederse pero teniendo las ideas más geniales que puedan dar un valor agregado que permita que el personal crezca y se desarrolle, sin olvidar por supuesto los seguimientos del diario: nómina, capacitación, indicadores, el bendito reclutamiento y las luchas incansables como equipo legal, siempre cuidando la relación patrono - colaborador.
Llevar un plan de trabajo es vital, pero vas a requerir gente innovadora, pues las ideas de muchas cabezas serán mejores que tus únicas y solitarias ideas. Cosas que veas como geniales, tu equipo podrá percibirlas como estúpidas o interesantes, y será importante que sepas escuchar, pues un pequeño grupo podrá darte indicios del comportamiento o comentarios que puedes esperar del resto de áreas. Haz encuestas, pero no te emociones con llevar a cabo encuesta por actividad, implementación, evaluación o innovación...los vas a cansar. Y recuerda que la gente responde, pero quiere cambios rápidos, gente ágil que demuestre que en la empresa a la que pertenece existe la magnífica capacidad de escuchar y actuar.
Si tienes muchos colaboradores en el área de Recursos Humanos, ¡siéntente feliz pues eres bendecido!, pero no te vayas a emocionar a tal punto de poner un integrante en el área por función o responsabilidad, pues vas a generar un grupo de personas incapaces de reaccionar ante el cambio y ser eficaces o efectivos. Por experiencia puedo decirte que el personal se acostumbra a lo que le brindas, y si esa tarea no estaba en su descripción del puesto, lo lamento por ti, pero no lo harán de buena gana, ya que estás sumando actividades que no estaban dentro de sus responsabilidades primarias, y vendrá descontento y comentarios de pasillo e infelicidad. Pues aunque se rían contigo y te digan que están satisfechos con su trabajo ¡no es cierto!, y ahí es el punto exacto donde empiezan a buscar trabajo porque el trato ya no es el mismo.
Por el contrario, si tienes poco personal en el área, distribuye las actividades de forma justa y equitativa. Comparte un poco de responsabilidades también contigo como líder. Enseña lo que tienes que enseñar, ejemplifica lo que habrá de ejemplificarse, demuestra lo que esperas, si harás que tu apoyo se quede tarde, verificar si tu también puedes ser parte de la solución. Delega pero no abuses de tu autoridad y te vuelvas un "mandón", o alguien exigente que solamente responsabiliza al resto de la gente, sin hacer nada más que estorbo en la oficina.
Enseña a tu equipo a tener sentido común, a responder sin tardarse días o semanas, a resolver en el corto plazo sin por ello volverse servil tanto con líderes de áreas como el resto de colaboradores. Siempre hazles saber que somos humanos tratando humanos, y esa tarea es compleja. Humores diferentes, problemas distintos, estados de salud y mentales distintos, alegrías diferentes, capacidades y cualidades distintas, toda una gama de culturas, educación y personajes que deberemos aprender a conocer y tratar. Permite que lideren actividades o capacitaciones, ponlos a prueba, hazlos crecer y sentirse retados.
Ser parte del equipo de Recursos Humanos te brinda poderes que requieren contar con grandes responsabilidades, y si esto tiene que ver contigo, asume y haz de la empresa en donde trabajas una gran experiencia. Podrá no ser la mejor o la más innovadora, pero dejarás huella. Y eso es disfrutar realmente a lo que te dedicas.
